Ansiedad, respiración y nervio vago: la importancia de aprender a parar

Aprender a parar también es salud

Vivimos en una sociedad que nos empuja a estar siempre disponibles, siempre activos y siempre resolviendo. Muchas veces no nos damos cuenta de que el cuerpo lleva tiempo avisando: tensión muscular, respiración corta, cansancio, problemas digestivos, insomnio, irritabilidad o sensación de estar en alerta constante.

La ansiedad no siempre aparece de golpe. A veces empieza como una interferencia silenciosa: pensamientos repetitivos, dificultad para desconectar, sensación de presión interna o necesidad constante de controlarlo todo.

Por eso es tan importante aprender a parar. No como una pérdida de tiempo, sino como una forma de salud, prevención y autocuidado.

 

Ansiedad y sistema nervioso: qué ocurre en el cuerpo

La ansiedad está muy relacionada con el sistema nervioso autónomo, que regula funciones esenciales como la respiración, la frecuencia cardíaca, la digestión, la presión arterial y la respuesta al estrés.

Cuando vivimos en tensión mantenida, el cuerpo puede interpretar que existe una amenaza, aunque no haya un peligro real. Esto activa una respuesta de alerta que puede generar síntomas físicos y emocionales.

Aquí aparece un concepto clave: el nervio vago.

 

El nervio vago: una vía de comunicación entre cuerpo y mente

El nervio vago conecta el cerebro con órganos importantes como el corazón, los pulmones y el sistema digestivo. Está implicado en la regulación del descanso, la digestión, la frecuencia cardíaca y la sensación de calma.

Cuando favorecemos la activación del sistema parasimpático —el sistema relacionado con la calma y la recuperación— ayudamos al cuerpo a salir del modo alerta.

No se trata de “eliminar” la ansiedad a la fuerza, sino de aprender a enviar señales de seguridad al cuerpo.

 

Respirar bien: una herramienta sencilla y poderosa

Una de las formas más accesibles de empezar a regular el sistema nervioso es la respiración consciente.

Respirar lento, profundo y de forma regular puede ayudar a reducir la tensión corporal, mejorar la percepción de control y favorecer un estado de mayor calma. Una técnica muy utilizada es la respiración coherente, por ejemplo:

Inhalar durante 5 segundos y exhalar durante 5 segundos, durante unos minutos.

No hace falta hacerlo perfecto. Lo importante es parar, observar el cuerpo y recuperar una respiración más tranquila.

 

El eje intestino-cerebro y las emociones

Cada vez hablamos más del eje intestino-cerebro, porque el sistema digestivo y el sistema nervioso están estrechamente conectados. En momentos de estrés o ansiedad, muchas personas notan digestiones pesadas, molestias abdominales, cambios en el apetito o alteraciones intestinales.

Por eso, cuidar la salud emocional también implica cuidar los hábitos diarios: alimentación, descanso, movimiento, respiración, relaciones y momentos de pausa.

 

Gestión emocional: prevenir antes de enfermar

Para mí, la gestión emocional es una parte fundamental de la salud. Ser conscientes de lo que sentimos, aprender a parar y escuchar el cuerpo puede ayudarnos no solo a vivir mejor, sino también a prevenir desequilibrios que con el tiempo pueden afectar a nuestra salud física.

A veces esperamos a estar al límite para pedir ayuda. Pero el autocuidado emocional debería formar parte de nuestra rutina, igual que cuidamos la piel, la alimentación o el descanso.

Parar no es rendirse.
Parar es observar.
Parar es recuperar el centro.
Parar es empezar a cuidarse de verdad.

 

Cuándo pedir ayuda

Es importante consultar con un profesional sanitario o de la salud mental si la ansiedad interfiere en tu vida diaria, si hay ataques de pánico, insomnio persistente, tristeza mantenida, sensación de bloqueo, síntomas físicos intensos o dificultad para realizar tus actividades habituales.

Las técnicas de respiración, relajación o mindfulness pueden ser herramientas complementarias, pero no sustituyen la valoración ni el tratamiento indicado por profesionales.

 

Próximamente: talleres con una psicóloga colaboradora

Desde Farmacia Galvany creemos en una visión integral de la salud, donde el bienestar emocional también tiene un papel importante.

Por eso, colaboramos con una psicóloga que próximamente realizará talleres de gestión emocional, ansiedad, respiración consciente y autocuidado en el entresuelo del edificio, justo encima de la farmacia.

Estos talleres no serán impartidos por la farmacia, sino por una profesional de la psicología con la que colaboramos para acercar herramientas prácticas de bienestar emocional a quienes lo necesiten.

Serán espacios pensados para aprender a parar, respirar mejor, tomar conciencia del cuerpo y adquirir recursos útiles para el día a día.

Os iremos avisando próximamente con más información sobre fechas, horarios y contenidos.

Puedes consultarnos en Farmacia Galvany y te informaremos cuando estén disponibles.

Cuidar tu salud emocional también es cuidar tu vida.

Con cariño,

Gemma Prudencio
Farmacéutica, CEO de Gems Beauty Lab y Titular de Farmacia Galvany, BCN

info@farmaciagalvany.com

 

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