¿Crees que solo tienes calor? Tu cuerpo puede estar avisándote de que necesita ayuda.
Cada verano vemos temperaturas más extremas. Este año, incluso, hemos rozado los 40 °C en muchas zonas, y nuestro organismo tiene que hacer un esfuerzo enorme para mantener su temperatura corporal.
Como farmacéutica, estos días estoy viendo en la farmacia un aumento de personas que llegan diciendo:
“Estoy agotada.”
“Me duele la cabeza.”
“Tengo calambres.”
“No tengo hambre.”
“Me noto muy mareada.”
En muchas ocasiones no se trata únicamente del calor. Es una combinación de deshidratación, pérdida de electrolitos, vasodilatación y un exceso de estrés térmico que afecta a todo nuestro organismo.
Y lo más importante es que podemos prevenirlo.
El calor afecta mucho más de lo que imaginamos
Nuestro cuerpo trabaja constantemente para mantener una temperatura cercana a los 37 °C.
Cuando el ambiente supera los 35 °C, el organismo pone en marcha varios mecanismos para enfriarse:
- sudamos más;
- aumenta la circulación hacia la piel;
- perdemos agua y sales minerales;
- el corazón trabaja con mayor intensidad para mantener la presión arterial.
Si no compensamos esas pérdidas, comienzan los primeros síntomas:
- cansancio extremo;
- dolor de cabeza;
- mareos;
- bajadas de tensión;
- calambres musculares;
- dificultad para concentrarse;
- irritabilidad;
- sensación de debilidad.
En personas mayores, niños, embarazadas o pacientes con enfermedades cardiovasculares, el riesgo es todavía mayor.
No solo perdemos agua: también perdemos minerales esenciales
Muchas personas creen que beber agua es suficiente.
Y sí, el agua es fundamental.
Pero cuando sudamos intensamente también eliminamos:
- sodio;
- potasio;
- cloro;
- magnesio.
Estos minerales son imprescindibles para que funcionen correctamente:
- el corazón;
- los músculos;
- el sistema nervioso;
- la hidratación celular.
Por eso, cuando la pérdida es importante, puede ser recomendable complementar la hidratación con soluciones de rehidratación oral o bebidas isotónicas adaptadas, especialmente después de realizar ejercicio, caminar durante horas o permanecer mucho tiempo bajo el sol.
Cómo hidratarte correctamente durante una ola de calor
Uno de los errores más frecuentes es beber solo cuando aparece la sed.
La sed ya es una señal de que el organismo ha empezado a deshidratarse.
Mi recomendación es:
💧 beber pequeñas cantidades de agua durante todo el día;
🥗 aumentar el consumo de frutas como sandía, melón, melocotón o naranja;
🥒 incorporar verduras ricas en agua como pepino, tomate o lechuga;
🥤 evitar el exceso de alcohol y bebidas muy azucaradas;
☕ moderar el consumo de cafeína si favorece la deshidratación.

Protege también tu piel
El calor extremo no solo afecta al interior del organismo.
La piel también sufre.
La radiación ultravioleta acelera el envejecimiento cutáneo mediante un aumento del estrés oxidativo, dañando el colágeno, la elastina y favoreciendo la aparición de manchas.
Desde la filosofía del Método GEMS, siempre explico que el envejecimiento depende en gran medida del exposoma, es decir, del conjunto de factores ambientales y hábitos que afectan a nuestras células cada día.
Por eso proteger la piel no consiste únicamente en aplicar protector solar.
También implica:
- mantener una correcta hidratación;
- reforzar la barrera cutánea;
- utilizar antioxidantes tópicos y orales cuando estén indicados;
- cuidar la microbiota cutánea;
- descansar adecuadamente.
La belleza y la salud siempre empiezan desde dentro.
¿Quién debe tener especial cuidado?
Hay personas especialmente vulnerables durante las olas de calor:
- mayores de 65 años;
- bebés y niños pequeños;
- deportistas;
- trabajadores al aire libre;
- personas con hipertensión o enfermedades cardiovasculares;
- pacientes que toman diuréticos;
- personas con diabetes;
- pacientes polimedicados.
Si perteneces a alguno de estos grupos, merece la pena revisar tu hidratación y tus hábitos con un profesional sanitario.
Señales de alarma: cuándo acudir al médico
No debemos normalizar determinados síntomas.
Busca atención sanitaria si aparece:
- fiebre elevada;
- confusión;
- pérdida de conocimiento;
- vómitos persistentes;
- dificultad para respirar;
- ausencia de sudor con piel muy caliente;
- desorientación.
Puede tratarse de un golpe de calor, una urgencia médica que requiere atención inmediata.
Mi consejo como farmacéutica
Después de tantos años detrás del mostrador, puedo decir que muchas complicaciones del verano se pueden evitar con algo muy sencillo: prevención.
No esperes a encontrarte mal.
Anticípate.
Pregunta.
Déjate aconsejar.
Cada persona necesita una estrategia diferente según su edad, medicación, actividad física y estado de salud.
Ese consejo personalizado marca muchas veces la diferencia.
Este verano te esperamos en el Oasis Beauty Life de Farmacia Galvany
Y si necesitas un respiro del calor…
Te invito a descubrir nuestro Oasis Beauty Life.
Un espacio pensado para que, además de encontrar un ambiente fresco y agradable, puedas recibir un asesoramiento totalmente personalizado.
Aquí podremos ayudarte a:
- elegir la hidratación más adecuada para ti;
- reponer electrolitos con nuestras bebidas isotónicas;
- seleccionar el fotoprotector ideal según tu piel;
- prevenir manchas y daño solar;
- cuidar tu piel antes, durante y después de la exposición al sol;
- resolver cualquier duda relacionada con el calor, la medicación o la hidratación.
Porque cuidar de tu salud no consiste únicamente en vender un producto.
Consiste en escucharte, entender tus necesidades y acompañarte para que disfrutes del verano con seguridad y bienestar.
Si este verano buscas un lugar donde refrescarte, hidratarte y recibir un consejo farmacéutico de confianza, te esperamos en el Oasis Beauty Life de Farmacia Galvany. Estaremos encantados de ayudarte. ☀️💙🌿
Con cariño,
Gemma Prudencio
Farmacéutica, CEO de Gems Beauty Lab y Titular de Farmacia Galvany, BCN
